domingo, 31 de mayo de 2009

Sugerencias de actividades

 

Sugerencias de actividades para favorecer el diseño de una actitud positiva ante la diversidad cultural dentro del aula de referencia.

 

El objetivo de esta situación de aprendizaje es compartir ideas sobre cómo implementar en el aula una actitud positiva ante la diversidad personal, cultural y lingüística.

 

Utilizamos una metodología activa y participativa en la que, partiendo de la introspección, y mediante la acción lúdica, intentamos llegar a la asunción de que las diferencias han de percibirse como diferencias y no como carencias y de que la diversidad es un valor añadido  que hay que aprovechar y disfrutar en los contextos escolares.

 

Los contenidos propuestos, con algunas de las actividades realizadas, son  los siguientes:

 

  1. Creando un clima de confianza entre el alumnado.

 

    1. Buscando el equilibrio.

 

Se divide la clase en dos filas que se miran cara a cara. Cada pareja se agarra mutuamente de las muñecas y juntan las puntas de los pies de uno con el otro. Se trata de que lentamente vayan dejándose caer hacía atrás estirando los brazos calculando el equilibrio para que ninguno de los dos se caiga., hasta que se consigue estar con los brazos de ambos totalmente estirados y las piernas rectas, formando más o menos una pirámide invertida. Una vez que todos y todas lo han conseguido, se van rotando las parejas.

 

    1. Contigo puedo llegar.

 

Por parejas consecutivas ( no más de 4-5 en una sesión). Uno de la pareja se tapa los ojos y el otro se coloca detrás. El que tiene los ojos vendados debe dar un paso siguiendo las instrucciones –izquierda, derecha, delante, detrás- que le va a dar su compañero sin tocarle, hasta llegar al lugar  (previamente negociado) donde se haya sentado otro de los alumnos. La clase no se cambia de estructura mientras el desarrollo de la actividad.

 

    1. Pasar cosas y sentimientos.

 

Toda la clase en círculo con el profesor incluido en el mismo. Se explica que todo lo que el profesor va a pasar al alumno que tiene a su derecha debe pasar por todos los componentes del círculo hasta que vuelva a llegar al profesor a través del alumno que tiene a su izquierda. Primero se van pasando objetos diversos y luego gestos amables como saludos, roces en la espalda, etc., y algún gesto desamable como un pequeño golpe en el costado. Se acaba pasando un abrazo.

Cuando se termina, se les hace reflexionar que todo lo que han “pasado” les ha sido devuelto por una persona diferente a la que se lo pasaron y que en la vida suele pasar lo mismo: recogemos lo que sembramos.

 

    1. ¿Quién soy?

 

Toda la clase en círculo. Uno de los alumnos se pone en medio con los ojos vendados y un balón ligero en las manos. El círculo va dando vueltas en torno a él hasta que dice “¡parad!”. Entonces arroja el balón en dirección al círculo que le rodea y el alumno que coge el balón dice “¿quién soy?”. Si el que tiene los ojos vendados acierta, el alumno que cogió el balón es el que pasa a tener los ojos vendados.

 

  1. Enseñando a reconocer simultáneamente la propia identidad y la aceptación de la diversidad.

 

    1. Captar la diferencia y lo común.

 

Se reparten piedras o bolas de colores cuya única diferencia es el color. Cuando las tienen todos en la mano se les pregunta cómo son y, evidentemente, dirán el color ya que es la única diferencia visible. A partir de hay se pasará a deducir todas las características comunes que tienen (textura, dureza, tamaño, etc.), llegando a la conclusión que tienen muchas cosas en común y sólo una diferencia.

 

    1. Familias de animales.

 

Se reparten tarjetas con figuras de diferentes animales (perros ,vacas ,pollitos, ovejas… y un solo gato) pidiéndoles que la miren pero que no la enseñen a los demás. A continuación se les pide que busquen a sus familias haciendo el sonido del animal que les ha correspondido. El gato se quedará maullando tristemente porque no tiene familia… La tarjeta con el gatito se le puede haber dado a aquel alumno que suele discriminar a los demás a la hora de hacer grupos para cualquier actividad.

 

    1. Haciendo grupitos.

 

Toda la clase en círculo. El profesor dice una característica, por ejemplo, “los que tengan pelo negro”, y los que reúnen esa característica se colocan juntos en el centro. Posteriormente dice otra característica, por ejemplo “los que lleven ropa negra” y entonces se deshace el grupo anterior y se juntan los que reúnen esa nueva característica. Y así sucesivamente.

Se trata de que capten la idea de que se pueden formar grupos diferentes porque compartimos características comunes con personas diferentes.

 

    1. Ficha personal.

 

Hojas de papel tamaño A3 . Se pegan en el centro la foto de un niño o niña y alrededor se dibujan “bocadillos” de los utilizados en los comics para escribir los diálogos. En un “bocadillo” se escribirá su nombre, procedencia y lugar donde vive. En otro se pondrá una “cara” expresando felicidad y allí el niño irá pegando todas las cosas que le gustan conforme se van tratando los diferentes tópicos (alimentos, transporte, etc) y en otro más se pondrá una “cara” expresando disgusto y allí pegará lo que no le gusta.

Cada niño tendrá esta ficha personal y todas estarán adheridas a las paredes de la clase a la altura de sus ojos (para que las puedan consultar en cualquier momento) y de forma permanente. Se puede posteriormente realizar trabajos de “investigación” sobre los gustos, preferencias, lugares de residencia, etc. De los componentes de la clase.

 

  1. Ayudándoles a darse cuenta de que hay otras culturas, “vacunando” contra el etnocentrismo.

 

    1. Saludos.

 

Se preparan tarjetas con la palabra “Hola” en diferentes alfabetos y otras tarjetas con imágenes de personas procedentes de los diferentes países donde se utilizan dichos alfabetos. Se divide a la clase en grupos de 3-4 alumnos y se les da un juego de tarjetas con imágenes y  otro con saludos para que coloquen los saludos a las personas que piensan son las que los utilizan.

    1. Es lo mismo, suena diferente.

Sólo se puede realizar esta actividad si hay alumnado que tiene alguna lengua materna diferente al español   y se trata de constatar que las onomatopeyas también pueden ser diferentes en las diferentes lenguas. Para ello se pide a los que tengan el español como lengua materna que digan como dicen los perros, por ejemplo, y ellos dirán “guau” (lo anotamos en la pizarra).Después se  pide lo mismo a los que tienen otra lengua materna diferente y , por ejemplo, si son ingleses , dirán “wof, wof” (se vuelve a anotar en la pizarra. Se repite el proceso con diferentes animales y objetos (campana, tren, sirena…), para constatar que incluso los animales y las cosas, aunque totalmente iguales, suenan diferente.

 

    1. Viajando por el mundo.

 

Se preparan tarjetas de cartulina en colores diferentes (ocho tarjetas de cada color).

A cada uno de los participantes se les dan cuatro  tarjetas del mismo color. Se establece una forma de saludarse diferente para cada color de tarjeta. Por ejemplo: frotarse la nariz, darse la mano, darse tres besos, hacer una inclinación, darse un abrazo…, etc.

Se les da la consigna de que, a una señal (puede ser el comienzo de una música), tienen que levantarse y conseguir cuatro tarjetas de color diferente al suyo. Para ello”, cuando quieran conseguir una tarjeta de un color concreto deben intercambiar  el saludo que corresponde a su color con el saludo del poseedor del color que quieren conseguir e intercambiar las tarjetas  hasta que consiga tener cuatro tarjetas, cada una de un color diferente al de las que tenían previamente. Cuando lo consigan, tienen que volver a su sitio.

Para la siguiente vez que  se juegue se pueden cambiar los tipos de saludos, los cuales pueden incluso ser inventados entre todo el alumnado.

 

    1. Mapamundi musical.

 

Se colocan los mapas de los 5 continentes en diferentes sitios del aula. El alumnado se coloca en medio del aula. Se van haciendo sonar consecutivamente diferentes reproducciones musicales procedentes de cada uno de los continentes de forma aleatoria. Los alumnos y alumnas tienen que dirigirse hacia el mapa del continente del cual consideran que procede la música. A los que aciertan se les va colocando una pegatina de color  en el antebrazo en reconocimiento de su acierto.

 

  1. Favoreciendo las redes de apoyo naturales dentro del aula.

 

    1. Haciendo equipos de colores.

 

Se preparan pegatinas circulares de 4 ó  5 colores diferentes. Se coloca a todos los alumnos en círculo y se les pide que cierren los ojos hasta que se les pida abrirlos. Se les pega a una pegatina en la frente a cada uno. Cuando abren los ojos se les pide que hagan equipos sin hablar. Tendrán que desarrollar estrategias cooperativas para hacer equipos del mismo color ya que no pueden ver el suyo y no pueden comunicar verbalmente.

    1. Balón en el aire.

 

Se divide a la clase en equipos de 4 ó 5 sin que se levanten de sus sillas. Se proporciona a un equipo un balón de plástico ligero (tipo playa) . Tienen que mantenerlo en el aire a base de toques sin poder levantarse de la silla y sin golpearlo dos veces consecutivas. Se anotan los toques dados por ese equipo y los demás equipos lo van intentando sucesivamente.

Una variable  puede ser utilizar un globo que los miembros del equipo tienen que hacer circular, pasando de un o a otro en el sentido de las agujas del reloj dándole un solo toque. Toque

 

    1. Figuras de animales.

 

Se coloca toda la clase en círculo con el profesor en medio. Se comenta que se van a hacer figuras de animales, plantas, objetos, etc. Comenzamos con el elefante. Cuando a uno se le señala y se le dice “elefante” tiene que estirar uno de los brazos en forma de trompa y cada uno de los compañeros que está a su lado imitará que le pone una gran oreja con los brazos abiertos. Cuando se señala a otro, se deshace la anterior figura. Se va rotando de forma rápida y se procura que a todos les toque poner la “trompa” unas veces y las “orejas” otras veces.

En otra sesión se les enseña otra figura, pero siempre de manera que hagan falta tres personas para formarla. Y cuando ya se saben las dos figuras, se van alternando de forma aleatoria, de manera que tengan que estar muy atentos a colaborar para formar lo propuesto.

 

    1. Reloj.

 

Se divide la clase en dos equipos. Uno de ellos tendrá un objeto ( balón, caja…) . un miembro del equipo se levantará, dará la vuelta con el objeto en la mano a  todo el grupo que forma su equipo y , cuando la haya dado, pasará ese objeto al siguiente miembro del equipo; y así, sucesivamente hasta que todos lo hayan hecho.

Mientras hacen esta tarea, el otro equipo hará de “reloj” que medirá el tiempo que emplean en realizar la tarea propuesta. Para ello, el profesor irá pasando piedrecitas al primero del equipo y esta deberá pasar de mano en mano por todos los miembros del equipo hasta llegar al último quien las irá depositando en un recipiente. El “reloj” dejará de pasar piedrecitas en el momento en que el otro equipo termine con la tarea propuesta. Al final se contarán las piedrecitas que han conseguido pasar. A continuación, los dos equipos intercambiarán los papeles; uno “paseará” el objeto y el otro medirá el tiempo. Gana el equipo que consiga pasar más piedrecitas.

 

    1. Bingo entre todos

 

Se buscan gomets que representan objetos por tópicos (por ejemplo, frutas, animales domésticos o salvajes, etc.), de manera que haya dos gomets iguales de cada uno de los objetos o animales . Se va pegando uno a cada alumno de manera que el mismo gomet es llevado por dos alumnos. Cuando ya lo tienen pegado se les pide que busquen su pareja, es decir aquel o quella que lleva el mismo gomet. Cuando ya están por parejas, se les da una fotocopia a cada pareja en la que habrá  una tabla con tantos cuadros como gomets diferentes y en cada cuadro estará representado un gomet diferente.

Se les pide que anoten en cada cuadro el nombre de los dos alumnos que llevan ese gomet.

La pareja que primero consigue rellenar los cuadros con los nombres, de forma correcta, gritará “bingo” y será la ganadora.

Para ayudarles en el deletreo de los nombres es conveniente que cada uno lleve  una pegatina con su nombre escrito.

 

  1. Aprendiendo valores interculturales  = valores que son valores en todas las culturas, como la solidaridad, el respeto, la amabilidad…

 

    1. Cuento

 

Se narra el siguiente cuento simplificándolo en la medida de lo posible y enfatizando con gestos y sonidos el aumento y reducción de tamaño de los animales

 

“Estaba la ardilla sentada en un árbol, cuando de repente ¡plaf! Un enorme rinoceronte la golpeó y la ardilla cayó ¡Se dio un buen susto! Pero el rinoceronte sin disculparse, se rió y se marchó”.

“Estaba el ratón dentro de su ratonera y de repente… retumbó. Un enorme león rugió. ¡Vaya susto que se dio! ¡Los grandes tienen que ayudar a los pequeños! dijo el ratón, pero el león se rió y sin disculparse se marchó”.

“Estaba la rana sentada en su hoja, cuando de repente… un cocodrilo comenzó a hacer rechinar sus dientes. ¡Para, para, que se me escapa la mosca!, dijo la rana, pero el cocodrilo se rió y sin disculparse se marchó”.

Aquella noche, en el bosque hubo una reunión. Los pequeños animales querían exponer su opinión:

-¡Quiero hacerme grande para vengarme del rinoceronte! dijo la ardilla.

-¡Quiero hacerme grande para vengarme del león! dijo el ratón.

-¡Quiero hacerme grande para vengarme del cocodrilo! dijo la rana.

Sin embargo, los demás animales pequeños estaban a gusto con ellos mismos y no querían cambiar.

El saltamontes estaba contentísimo porque era pequeño, ágil y escurridizo con sus saltos.

El erizo estaba satisfecho con sus púas.

 El caracol estaba encantado con su casa …

Pasó la noche y cuando despertaron ¿sabéis qué había pasado? Pues que la ardilla se había convertido en una ARDILLAZA, el ratón en un RATONAZO, la rana en una RANAZA, el rinoceronte en un RINOCERONTITO, el león en un LEONCITO y el cocodrilo en un COCODRILÍN.

Empezó para la ARDILLAZA una vida difícil, porque cuando pasaba de árbol en árbol las ramas se rompían por su gran peso y sólo pensaba en volver a ser como era antes, ¡una pequeña ardilla! Entonces se arrepintió de hacerse grande y vengarse.

 

El RINOCETONTITO, ahora vivía asustado. Cuando se precipitaba contra un árbol, se hacía mucho daño. Así que se arrepintió de su arrogancia y se dio cuenta de su mal carácter.

El RATONAZO no cabía en su ratonera y tuvo que hacerse una nueva grandísima y entonces se arrepintió  de hacerse grande y vengarse.

El LEONCITO no podía cazar, tenía hambre y sólo podía comer hierba, así que se arrepintió de su arrogancia.

La RANAZA era tan grande y las moscas tan pequeñas, que pasaba mucha hambre. Entonces se arrepintió de hacerse grande y vengarse.

El COCODRILÍN ya no se atrevía a meterse en el agua por miedo a que le comiese algún pez, además pasaba mucho miedo cuando la RANAZA croaba, entonces se arrepintió de su arrogancia.

Viendo los pequeños animales que las cosas iban tan mal, un día se reunieron de nuevo. Se habían dado cuenta de que no podían continuar así y prometieron ser buenos los unos con los otros:

El cocodrilo ya nunca volvería a asustar ni a chirriar los dientes.

El rinoceronte tampoco volvería a empujar.

El león ya no volvería a rugir para asustar. 

Al día siguiente cuando amaneció, la ardilla, el ratón y la rana, habían vuelto a su forma original y  ya tenían  otra vez su verdadero tamaño; y el león, el rinoceronte y el cocodrilo, volvieron a ser grandes.

Desde entonces grandes y pequeños, eran compañeros.

Adaptación del cuento “El bosque de las mil sombras”

                                                     Autores.Mischa Damjan y Hans de Beer

 

        Se dibuja en la pizarra una tabla con tres columnas. Se les pide que recuerden los animales que han aparecido en el relato y según los van mencionando se anotan en la columna de en medio. Asimismo se les pide que recuerden los aumentativos y diminutivos mencionados y se van anotando en las columnas de la derecha e izquierda.

Se van completando entre todos los aumentativos y diminutivos que faltan (ya que de algunos animales tenemos los aumentativos y de otros los diminutivos).

Se continúa pidiéndoles más nombres de animales y componiendo entre todos sus diminutivos y aumentativos mediante sufijos.

 

    1. Fórmula mágica.

 

El profesor enseña una “varita mágica” y explica que con la combinación de su uso y el de la fórmula mágica “Por favor, puedes…” se consigue que las personas realicen acciones increíbles. Se les da la consigna de que mientras suena la música pueden bailar y moverse a lo largo y ancho de la clase pero que cuando pare ésta, se quedan paralizados. Solamente al que toque la “varita mágica” podrá moverse y tendrá que realizar la acción que le pida el poseedor de la “varita” si este utiliza la fórmula mágica previamente enseñada.

Se pone música movida y los alumnos tienen que bailar mientras suena. De improviso, el profesor la para y todos tienen que quedar paralizados. El profesor utiliza la “varita mágica” tocando a un alumno o alumna. Y empleando la fórmula mágica “Por favor, puedes…” le pide que realice una acción, por ejemplo, “Por favor…puedes tocar el pelo de Juanito”. Si lo realiza correctamente, el profesor dice “Gracias” y entrega la varita al alumno o alumna que ha realizado la acción. Este se vuelve a poner la música en funcionamiento y los alumnos comienzan a bailar hasta que la música vuelve a parar y se repite la acción anterior.

Cuando han comenzado los alumnos o alumnas a ser los protagonistas del juego, se les da la consigna de que si el que tiene la varita es un chico tiene que elegir con la “varita” a una chica y viceversa. También se establece la regla de que no se pueden repetir los protagonistas.

 

    1. Sillas solidarias.

 

Se colocan de seis a ocho sillas en círculo  en medio de la clase. Se pide a seis u ocho voluntarios o voluntarias que se sienten individualmente en cada una de ellas. Simultáneamente se encarga a un alumno o alumna que haga sonar en el reproductor de discos una música movida previamente elegida y que la haga parar cuando quiera. El profesor o profesora quedará a cargo del grupo de sillas.

Mientras la música suena, los participantes van dando vueltas alrededor de las sillas y, cuando para, tienen que buscar una para sentarse. En cada ocasión, el profesor o profesora retirará una silla pero nadie quedará eliminado sino que, al parar la música y no encontrar una silla donde sentarse, se sentará encima de alguien que ya esté sentado. Y así hasta que quede una sola silla donde sentará un alumno o alumna y luego el resto uno encima de otro en línea (el profesor o profesora se encargará de ordenar esta forma de sentarse.

Se trata de acostumbrarse a compartir los recursos existentes entre todos incluso si estos van disminuyendo por cualesquiera motivos.

 

Estas actividades son simplemente sugerencias que tendrán que modificarse y / o adaptarse a los grupos con los que estemos trabajando y nunca deberán hacerse sesiones completas con ellas. Deberán utilizarse entre sesiones de otras materias o al principio de una sesión, de vez en cuando, como si fueran “cuñas publicitarias” que de manera concisa pero clara transmiten un mensaje claro: todos somos diferentes pero tenemos algo grande en común: ¡somos personas! Y con las diferencias podemos enriquecernos mutuamente, trabajando de manera cooperativa  y siendo amables, respetuosos y solidarios.

 

 

 

 

 

Luis Morales Orozco


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